Medidas para mantener un corazón sano

Mantener el corazón en plena forma exige una serie de cuidados imprescindibles. Hacer ejercicio de forma regular, seguir una dieta equilibrada, beber alcohol con moderación, controlar los niveles de colesterol y glucosa, tratar de eliminar el estrés y no fumar son medidas básicas para prevenir las dolencias cardiacas. Comprar Diflucan

El corazón es, junto con el hígado, el órgano más importante del cuerpo. Conviene, pues, seguir los consejos de los especialistas para mantenerlo lo más sano posible. Conozca las más importantes.

EJERCICIO FÍSICO

Es muy importante realizar algún tipo de ejercicio de forma regular para fortalecer el corazón que, como cualquier otro músculo, necesita actividad para no debilitarse. Ahora bien, no es necesario correr un maratón. Basta con caminar a buen ritmo o subir las escaleras a pie. Los expertos aseguran
que resulta más beneficioso practicar diariamente ejercicio de intensidad baja o moderada que realizar un esfuerzo excesivo los fines de semana. Para una persona sana, lo ideal es hacer ejercicio un mínimo de 30 minutos, tres o cuatro días por semana, y sin rebasar el 75% de la frecuencia cardiaca máxima.

DIETA EQUILIBRADA

Es necesario comer abundantes frutas, verduras y vegetales, si pretendemos llevar una vida sana. Además, hay que reducir el consumo de grasas, de forma que no nos aporten más del 30% de las calorías diarias, y controlar el consumo de sodio para evitar que suba nuestra tensión arterial. El sodio se encuentra en la sal y en muchos de los conservantes añadidos a los alimentos prefabricados. Por otra parte, no hay el olvidar que el exceso de peso corporal supone un esfuerzo adicional para el corazón.

TENSIÓN ARTERIAL CONTROLADA

El corazón también se ve obligado a trabajar más de lo necesario si la presión arterial es elevada. A medida que pasa el tiempo, ese sobreesfuerzo pasa factura en forma de infarto, angina de pecho o isquemia. Además, la hipertensión arterial daña las arterias del cerebro y del riñón, lo que puede llegar a provocar accidentes vasculares cerebrales (parálisis, hemiplejia, etc.) e insuficiencia renal. La mejor forma de controlar la hipertensión es mantener un peso adecuado, limitar el consumo de sodio y
tomar la medicación aconsejada en cada caso por el médico.

VIGILAR EL NIVEL DE COLESTEROL Y DE GLUCOSA

El colesterol es un tipo de grasa que circula en la sangre. Existen dos tipos: el LDL (también llamado colesterol bueno) y el HDL. Cuando el nivel de HDL rebasa los límite normales, se va acumulando en la pared de las arterias y puede llegar a obstruirlas, lo que implica un mayor riesgo de enfermedades cardiacas o cerebrales. En cambio, el LDL protege el corazón. Para controlar el colesterol malo, es preciso limitar el consumo de grasa saturada de origen animal y de grasas vegetales hidrogenadas. Por ello, se aconseja sustituir los productos lácteos enteros por desnatados. Por otro lado, nuestra cifra de glucosa en sangre no debería sobrepasar nunca los 110 miligramos por decilitro. De lo contrario, corremos el riesgo de padecer diabetes y enfermedades del corazón. Lo mejor para mantener la
glucosa en límites normales es evitar la obesidad y el sobrepeso y realizar ejercicio físico durante tres horas por semana.

CONTROLAR EL PESO

Combinar dieta y ejercicio puede ayudar a vencer la obesidad y a conservar un peso adecuado a las características de cada persona, lo que es imprescindible para tener un corazón sano.

DISMINUIR EL ESTRÉS

El estrés hace que se liberen numerosas hormonas, algunas de las cuales (catecolaminas) suponen una excesiva carga para el corazón. Sin embargo, existen terapias que pueden ayudar a disminuirlo. Consulte a su médico o terapeuta para saber cuál es la más conveniente.

BEBER ALCOHOL CON MODERACIÓN

El consumo excesivo de alcohol provoca infartos, dolencias cerebrales, enfermedades del hígado y un sinfín de problemas personales, personales y sociales. Sin embargo, algunos expertos sostienen que beber de forma moderada puede contribuir a reducir los riesgos cardiovasculares. Así, aconsejan no beber al día más de dos cervezas, dos vasos de vino o una sola copa de cualquier licor.

DEJAR DE FUMAR

Aunque no siempre resulte fácil, hay que abandonar el tabaco si se desea prevenir las enfermedades cardiacas y pulmonares. No olvide que fumar entraña graves riesgos para la salud: infarto, accidentes vasculares, enfisema y cáncer pulmonar, cáncer de laringe o de vejiga. En la actualidad existen medicamentos y otros métodos no químicos para ayudar a los fumadores a abandonar tan pernicioso hábito.

¿QUÉ PASA CON LA ASPIRINA?

Algunos especialistas aseguran que el ácido acetilsalicílico (aspirina) puede ayudar a disminuir la formación de trombos y a evitar que la sangre se coagule, lo que implica rebajar el riesgo de ataques al corazón. Por ello, recomiendan consumir dosis bajas de ese medicamento, como medida preventiva.
No obstante, reconocen que el consumo de aspirina puede ocasionar problemas digestivos y aconsejan consultar al médico antes de tomarla.